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ACONSEJAMOS MANTENER AL DÍA LAS EXIGENCIAS DE LA LEY DE SEGURIDAD E HIGIENE

Recordamos que el dueño de una Estación de Servicio es el “responsable final” ante cualquier evento o incidente relacionado con incendios, derrames y otros hechos fortuitos que puedan perjudicar la salud del trabajador, el cliente y el ambiente.

“Suele confundirse el término cuando a los profesionales de Seguridad e Higiene se los nombran como 'asesores´, pero en realidad, ante la autoridad competente, son 'responsables´”, expresó el licenciado Carlos Volpi, que hace años es nuestro asesor en esta materia en la entidad.

De este modo, aclaró que la diferencia de conceptos es fundamental al momento de estar cubiertos contra los incidentes, ya que estos especialistas son quienes aportan los conocimientos y alertas necesarias para el estacionero, que se convierte en quien debe enfrentar posibles inconvenientes y demandas en una crisis.

De acuerdo al análisis de las normas, Volpi detalló que las prestaciones ordenadas por la ley, deberán ser realizadas bajo la supervisión de graduados universitarios y que de acuerdo a la cantidad de personal, estos servicios podrán ser externos.

“Los especialistas que dirijan los servicios de Higiene y Seguridad en el Trabajo, serán responsables de las obligaciones fijadas por la ley y su reglamentación, no excluyendo de tal responsabilidad a las personas físicas propietarias del comercio”, sostuvo.

Los “responsables técnicos”, son quienes controlarán planos generales y el detalle de los servicios de prevención y lucha contra incendio del establecimiento, llevarán estadísticas relacionadas con sus tareas y promoverán la capacitación del personal en materia de Seguridad e Higiene en el trabajo.

Según el entrevistado, además deben ser quienes se encarguen de verificar la calidad del agua potable, mediante los correspondientes análisis físicos y químicos, con controles anuales por laboratorio autorizado, como así también, la auditoría de iluminación en los horarios y puestos de trabajo frecuencia anual, control de ruido y vibraciones de acuerdo a exigencias legales.

En ese mismo orden de prioridades se ubican además, la verificación del estado de cumplimiento de las instalaciones eléctricas, anualmente medir la condición de puesta a tierra, el buen estado de los aparatos que desarrollan presión interna y los compresores de los cuales periódicamente se deben medir los espesores y válvulas de seguridad.

Agregó el aspecto relacionado con el control de los matafuegos, verificando fecha de vencimiento, funcionamiento de las bombas de uso contra incendio y el nivel del tanque de reserva de agua para tal fin. A esto se le agregan los residuos especiales y el control del almacenamiento y disposición por empresas habilitadas, como también, las auditorias de hermeticidad y superficie de tanques de almacenamiento de combustible.

LA IMPORTANCIA DE LA CAPACITACIÓN

Volpi aconsejó que no se pierda de vista la promoción de simulacros de incendio las veces que se considere necesario para verificar el conocimiento del rol y que esté actualizado junto con el especialista en materia de equipos de protección personal y ropa de trabajo apta.

“Todo establecimiento estará obligado a capacitar a su personal en materia de higiene y seguridad, en prevención de enfermedades profesionales y de accidentes del trabajo, de acuerdo a las características y riesgos propios, generales y específicos de las tareas que desempeña. Asimismo deberá entregar, por escrito a su personal, las medidas preventivas tendientes a evitar las enfermedades profesionales y accidentes del trabajo”, remarcó.

Finalmente puntualizó que “como apoyo sirva el ejemplo de los cursos de primeros auxilios con práctica de RCP dictados por UDEC en nuestras instalaciones”. (Fuente: Surtidores)

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